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La Atrofia Progresiva de Retina (PRA)

La Nueva Era de la Cría Responsable

En Casa Belich tenemos una postura inamovible: la cría ética solo debe realizarse con ejemplares Libres (N/N).

No aceptamos el riesgo. Todos nuestros gatos reproductores son negativos a PRA (testados por ADN). Esto significa que en nuestra casa no hay "portadores" y garantizamos biológicamente que ninguno de nuestros gatitos desarrollará esta ceguera hereditaria.

En el mundo de la felinofilia, la raza Persa y su contraparte de pelo corto, el Exótico, representan la cumbre de la selección estética y el temperamento dulce. Sin embargo, la belleza fenotípica no puede sostenerse sobre cimientos de barro. La salud genética es el pilar invisible pero indestructible sobre el que debe construirse cualquier programa de cría que aspire a la excelencia.

El Contexto Histórico de la PRA Históricamente, la cría se basaba solo en la apariencia. Pero los genes recesivos, como los de la PRA, tienen la insidiosa capacidad de permanecer ocultos en gatos sanos ("portadores") y manifestarse devastadoramente generaciones después. Gracias a la ciencia, hoy pasamos de observar la ceguera a predecirla y evitarla antes de la concepción.

¿Cómo afecta la PRA al ojo del gato?

Para comprender el daño, primero debemos entender la visión felina. El ojo del gato es una obra maestra evolutiva.

La Retina y los Fotorreceptores: La retina es el tejido que convierte la luz en señales para el cerebro. Contiene dos tipos de células clave:

Bastones (Rods): Visión nocturna y movimiento. Son las primeras víctimas de la PRA en el Persa.

Conos (Cones): Agudeza visual y color.

El Tapetum Lucidum ("El Espejo"): Es la capa reflectante detrás de la retina que hace que los ojos de los gatos brillen en la oscuridad. En un gato con PRA, al morir las células de la retina, esta capa queda "desnuda" y provoca un brillo ocular anormalmente intenso (hiperreflexividad), a menudo el primer signo visible.

El Fallo Genético (Gen AIPL1) En la PRA específica del Persa (PRA-pd), una mutación en el gen AIPL1 hace que una proteína crucial falle. Sin ella, los fotorreceptores no pueden funcionar y cometen "suicidio celular" (apoptosis) apenas semanas después del nacimiento.
¿Cómo afecta la PRA al ojo del gato?

Diferenciando la PRA en el Persa

No todas las cegueras son iguales. Para el criador de Persas, distinguir es vital:

1. La Variante PRA-pd (Específica del Persa)

Causa: Mutación en el gen AIPL1.

Efecto: Inicio muy temprano y agresivo. Los gatitos nacen viendo, pero la degeneración empieza casi de inmediato. Hacia las 16 semanas, pueden estar funcionalmente ciegos.

Peligro: Un gatito puede parecer sano al empezar a caminar, pero perder la vista antes de ser adulto.

2. La Variante rdAc (Gen CEP290)

Causa: Común en Abisinios y Siameses, pero presente en el pool genético felino general.

Efecto: Inicio tardío. El gato ve bien durante años y desarrolla ceguera a los 3-5 años.

Solución: En Casa Belich abogamos por paneles genéticos completos que cubran ambas posibilidades.

Genética Recesiva: El Enemigo Silencioso

A diferencia del PKD (que es dominante), la PRA es Autosómica Recesiva. El gen defectuoso se esconde.

Libre / Normal (N/N): Dos copias sanas. No enferma ni transmite. Estos son los gatos de Casa Belich.

Portador / Carrier (N/pra): Una copia sana, una mala. El gato ve perfectamente, pero transmite el defecto al 50% de sus hijos.

Afectado (pra/pra): Dos copias malas. Quedará ciego y transmite el gen al 100% de sus hijos.

¿Por qué es peligroso no testar? Si un criador cruza dos gatos "sanos" visualmente pero que son Portadores, la estadística es cruel: el 25% de los gatitos nacerán condenados a la ceguera. Sin test de ADN, es imposible saberlo hasta que es tarde.
Genética Recesiva: El Enemigo Silencioso

Síntomas: El Desarrollo de la Oscuridad

La PRA-pd es rápida. Aunque nuestro objetivo es que nunca veas estos síntomas, es importante conocerlos:

Fase Juvenil (5-12 semanas): Ceguera Nocturna. El gatito juega de día, pero se vuelve inseguro o vocaliza en pasillos oscuros. Pupilas muy dilatadas.

Fase Tardía (12-16 semanas): Pérdida de visión diurna. Los ojos brillan como faros verdes/dorados (hiperreflexividad).

Fase Final (>16 semanas): Ceguera total. Puede aparecer nistagmo (movimiento ocular involuntario) buscando enfoque.

Diferenciar de otras causas: No todo choque es PRA. Puede ser Displasia de Retina (congénita no progresiva) o causas tóxicas. Solo el veterinario y el test genético pueden confirmar.

La Revolución del Diagnóstico por ADN

La medicina veterinaria ha cambiado. El examen físico (fondo de ojo) tiene un problema: un gato Portador tiene los ojos perfectos. El oftalmólogo no puede detectarlo.

El Estándar de Casa Belich: ADN La única garantía es el código genético. Usamos laboratorios de referencia mundial (como UC Davis o Laboklin) para buscar la mutación exacta.

CLEAR (Libre): Sin mutación.

CARRIER (Portador): Una copia.

AFFECTED (Afectado): Dos copias.

En Casa Belich, todos los reproductores son testados. No asumimos la salud, la verificamos científicamente.
La Revolución del Diagnóstico por ADN

Cuidados para un Gato con Visión Comprometida

Un gato ciego no es un animal que "sufre", sino uno que percibe el mundo distinto usando sus bigotes, oído y olfato. Si adoptas un gato con problemas visuales (de rescates, por ejemplo):

Estabilidad: No muevas los muebles. El gato memoriza rutas.

Seguridad: Bloquea escaleras y balcones.

Cuidados Oculares: El Persa tiene ojos expuestos. Revisa a diario para evitar úlceras por roces accidentales.

Conclusión: El Compromiso de Casa Belich

La PRA es un recordatorio de la fragilidad genética, pero también del poder de la ciencia. La PRA es 100% prevenible.

En Casa Belich, nuestro protocolo de "Testeo Total" (PKD y PRA) no es un lujo, es el estándar. Trabajamos incansablemente para eliminar estos genes defectuosos, asegurando que la única oscuridad que conozcan nuestros gatos sea la de una plácida siesta. Al elegirnos, apoyas una cría ética que protege el futuro de esta magnífica raza.